Un dōjō es una sala con frente
Casi todo el mundo reserva una clase de prueba esperando un estudio de fitness y se encuentra con algo más parecido a una pequeña sala ceremonial. La pista es el shōmen (正面), el frente designado de la habitación, marcado a menudo por un kamidana (神棚), un rollo colgado o una fotografía del fundador del arte. Todo el espacio está orientado hacia él: saludas hacia allí, no le das la espalda a la ligera y no te sientas con las piernas estiradas en esa dirección.
En cuanto ves la sala así, la mayor parte de la etiqueta deja de parecer arbitraria. El rei (礼) —la reverencia— es simplemente la puntuación entre una parte de la sesión y la siguiente.
Las reverencias que vas a usar
Hay dos formas —ritsurei (立礼), de pie, y zarei (座礼), desde las rodillas— y cuatro momentos que cubren casi todo:
- Al entrar y salir de la sala: reverencia de pie hacia el shōmen.
- Al subir y bajar del tatami: en el borde, cada vez, incluidas las salidas a mitad de clase.
- Al instructor: en la apertura y el cierre formales, normalmente desde seiza.
- A cada compañero: con onegaishimasu (お願いします) antes y arigatō gozaimashita (ありがとうございました) después.
Tu forma será mala al principio. Eso da igual de verdad. Lo que se registra es que te pares a hacerlo.
Lo que te quitas antes de subir
Pies descalzos sobre tatami o madera. Los zapatos se quedan en la entrada, y muchas escuelas tienen sandalias para ir del vestuario al tatami y que las plantas lleguen limpias. Anillos, relojes, pulseras, collares, pendientes y demás piercings van a la bolsa: es una norma de seguridad y los instructores la hacen cumplir. Uñas cortas, pelo largo recogido con algo blando.
Si te prestan un gi (道着), ponte el cinturón blanco que te den. Presentarte con un cinturón de color obtenido en otro país, o en otro arte, es una conversación que tener antes con el instructor, no una decisión tuya.
Quién habla y quién no
El instructor es sensei (先生), nunca su nombre de pila. Los alumnos veteranos son senpai (先輩). La instrucción baja por ese orden, lo que significa que el trabajo de un visitante en un ejercicio es intentarlo, ser corregido e intentarlo de nuevo, no corregir a su compañero por bienintencionado que sea. Responde a las correcciones con hai (はい) y ajusta. Guarda tus preguntas para el instructor, que casi siempre estará encantado de recibir alguna.
Mirar, grabar y pagar
La observación (kengaku / 見学) suele ser bienvenida y a menudo gratuita, pero no es ir de público: zapatos fuera, reverencia al entrar, sentarse bien, móvil guardado. Pregunta antes de fotografiar o grabar a nadie, incluido a ti: algunos dōjō lo prohíben por completo, y precisamente por eso —un miembro que no dio su consentimiento acabando en el feed de un desconocido—. Las cuotas de clase de prueba (taiken-ryō / 体験料) son con frecuencia solo en efectivo, así que lleva algo.
Comprobación rápida
Tres preguntas para asegurarte de pasar limpiamente la puerta, el borde del tatami y las presentaciones.