Un gran torneo es más festival que funeral
El sumo puede parecer intimidante desde fuera (ritual ancestral, lanzamiento de sal sintoísta, árbitros solemnes con elaborados ropajes), así que los primerizos a menudo llegan preparándose para una experiencia rígida y silenciosa como un museo. No lo es. Un honbasho (本場所 / gran torneo) es un largo y festivo día fuera: la gente entra y sale, picotea bento, abre cervezas y el lugar vibra de energía. Hay seis honbasho al año: tres en el Ryōgoku Kokugikan (両国国技館) de Tokio, y uno en cada una de Osaka, Nagoya y Fukuoka.
El truco está en saber cuáles son los pocos momentos en que el público festivo de repente se queda en silencio y se pone serio y ritual, y no meter la pata en ellos. Acierta en eso y el resto del día será de verdad relajado.
El ritmo del ruido
Lo más útil de entender es el shikiri (仕切り), el ritual previo al combate. Los dos luchadores suben al dohyō, arrojan sal para purificarlo, se agachan, se miran fijamente, vuelven a empezar y lo repiten. Esto puede prolongarse durante minutos, y el público lo observa con una tensión creciente y relativamente silenciosa. Luego embisten, y toda la arena estalla durante los pocos segundos que dura el combate.
Así que el patrón es: anticipación silenciosa, luego una ráfaga aguda de ruido. Grita los nombres de los luchadores, lanza un ganbare (がんばれ), aplaude cuando termine. No abuchees, no increpes, y silencia tu teléfono.
Dónde te sientas cambia la experiencia
Los famosos palcos del suelo son los masu-seki (枡席): pequeños cuadrados de tatami vendidos para cuatro, zapatos fuera, cojines abajo. Son estrechos y con ambiente, perfectos para comer y beber a lo largo de los combates del día. Más arriba, los isu-seki (椅子席 / asientos de butaca) cambian la intimidad por espacio para las piernas y una vista más amplia. En cualquier caso, la etiqueta es la misma: muévete entre combates, no durante ellos, y llévate tu basura.
Las dos grandes trampas
Dos cosas meten a los visitantes en líos más que ninguna otra: el lanzamiento de zabuton (座布団) y cómo tratan a los luchadores en los pasillos. El lanzamiento de cojines tras una sorpresa del yokozuna es una tradición real del público, pero está oficialmente desaconsejado por seguridad y nunca deberías iniciarlo. Y en los pasillos, donde los rikishi (力士) pasan al alcance de la mano, la regla es sencilla: fotos sí, agarrar nunca.
Repaso rápido
Tres preguntas para asegurarte de que tienes bien el equilibrio entre lo festivo y lo respetuoso.