Por qué el tempura tiene fama de quisquilloso
El tempura de un konbini o de un teishoku informal es simplemente fritura: cómelo como quieras, sin reglas. Pero el tempura de una barra especializada (un local pequeño donde el chef fríe las piezas de una en una y te las va poniendo delante) es una de las comidas mejor cronometradas de Japón. Cada pieza pasa de la freidora a tu plato en segundos, y a partir de ahí solo va a peor. La etiqueta no va de parecer refinado: va de no desperdiciar lo que el chef acaba de hacer.
Por eso todas las reglas apuntan en la misma dirección: cómelo ya, cómelo en orden y no lo ahogues.
Sal o salsa: chuleta rápida
La mayoría de las barras ponen las dos. Guía aproximada:
- Sal (normal, de matcha o de yuzu): pescado blanco, kisu, espárrago, hoja de shiso, cabeza de langostino
- Tentsuyu con daikon: anguila, anago, kakiage, calamar, setas, el cuerpo del langostino
- Ninguna de las dos: a veces el chef te dirá que la comas tal cual, sin sal ni salsa, porque el sabor de la pieza es el objetivo. Fíate.
Si no lo tienes claro, escucha lo que dice el chef al colocarte la pieza. El silencio suele significar «tú decides».
Comprobación rápida
Tres preguntas para fijar los errores más gordos. Unos 20 segundos.